La Diabetes y Yo
1. Pruebas de HbA1C y monitoreo de azúcar en la sangre
Realización de la prueba de A1C
La prueba de A1C es una prueba estándar que muestra la cantidad promedio de azúcar (glucosa) en la sangre durante los últimos 2 a 3 meses, así como si se controla adecuadamente este nivel a medida que pasa el tiempo. El A1C puede medirse con un análisis de sangre realizado en un laboratorio o en el consultorio de su médico.
El llevar un control del A1C es sumamente importante ya que, a medida que pasa el tiempo, el nivel alto de azúcar en la sangre puede derivar en problemas, como por ejemplo daño en los vasos sanguíneos.
Consulte a su médico acerca de cuál debería ser su A1C objetivo. Aún cuando su A1C sea realmente más elevado que lo recomendado, recuerde que cada uno de los pasos que realice para alcanzar su A1C objetivo ayudará a reducir el riesgo de tener problemas asociados a la diabetes.
De acuerdo con las pautas recomendadas el 2006 por la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association, ADA), el objetivo de A1C recomendado para pacientes con diabetes es inferior al 7%. Conozca su A1C.
Monitoreo de su azúcar
Su equipo de atención médica (incluidos su médico, enfermera, educador en diabetes y dietista) lo ayudarán a comprender:
El nivel de azúcar en la sangre adecuado para usted.
Los métodos de autoexamen adecuados para usted, lo que incluye cómo revisar su sangre con un medidor de azúcar en la sangre.
La frecuencia con la que debe revisar los niveles de azúcar en la sangre y el momento del día en el que debe hacerlo.
Algunas personas se revisan los niveles de azúcar en la sangre una vez al día. Otras lo hacen 3 ó 4 veces al día. Puede hacerlo antes o después de comer, antes de irse a dormir e incluso durante la noche. Si sus niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos o bajos, quizá deba cambiar su plan alimenticio, de ejercicios o medicamentos.
Comprenda sus niveles de azúcar en la sangre
Ayunas: un nivel normal de azúcar en la sangre es inferior a 100 mg/dL.
Los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un nivel de azúcar en la sangre en ayunas de 126 mg/dL o mayor.
Después de las comidas: un nivel normal de azúcar en la sangre después de una comida es inferior a 140 mg/dL. Los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un nivel de azúcar en la sangre superior a 140 mg/dL 2 horas después de haber comido.
Hable con su equipo de atención médica acerca del nivel de azúcar en la sangre adecuado para usted.
Cuando su nivel de azúcar en la sangre es alto (hiperglucemia), puede tener algunos de estos síntomas: sequedad de boca, sed, necesidad frecuente de orinar, cansancio, visión borrosa y pérdida de peso prolongada sin proponérselo. Si tiene alguno de estos síntomas, revísese inmediatamente los niveles de azúcar en la sangre.
Los factores que elevan los niveles de azúcar en la sangre incluyen: consumo excesivo de alimentos, menor actividad de la normal, situaciones de estrés o enfermedades o necesidad de modificar sus medicamentos para la diabetes.
Los niveles bajos de azúcar en la sangre (hipoglucemia) pueden aparecer cuando esté tomando medicamentos para mantener normales sus niveles de azúcar en la sangre. Sin embargo, ésta no es una razón para dejar de controlar su diabetes; observe cuidadosamente si sus niveles de azúcar en la sangre son bajos.
Los niveles bajos de azúcar en la sangre generalmente se producen por consumir menos alimentos o más tarde de lo habitual, tener más actividad de lo normal o tomar medicamentos para la diabetes que no sean adecuados para usted en ese momento.
Aprenda a reconocer los síntomas de los niveles bajos de azúcar en la sangre, que pueden ser nerviosismo, temblores, transpiración y cansancio. Los síntomas pueden ser leves al principio pero pueden empeorar rápidamente si no se los trata. Si cree que sus niveles de azúcar en la sangre están bajos, revíselos inmediatamente. Si su nivel de azúcar en la sangre es inferior a 60 mg/dL, consuma inmediatamente algún alimento que contenga carbohidratos. Por ejemplo, 1D 2 taza de jugo (4 oz), 3 cucharadas de miel o entre 3 y 5 caramelos duros. Quizás tenga que consumir otra comida o bocadillo en 30 minutos. Esperar a tratar los niveles bajos de azúcar en la sangre puede ser peligroso.
Para ayudar a prevenir los niveles bajos y altos de azúcar en la sangre:
• En lo posible, cumpla rigurosamente con su rutina alimenticia, de ejercicios y medicamentos.
• Revise sus niveles de azúcar en la sangre según se le indicó y muéstrele sus registros a su equipo de atención médica.
• Establezca objetivos con su equipo de atención médica en cuanto a su peso, actividad, niveles de azúcar en la sangre y niveles de A1C.
• Use algo que le permita a los demás darse cuenta de que sufre de diabetes, como un collar o brazalete, en caso de que surja una emergencia.
• Siempre tenga a mano un carbohidrato (un caramelo duro, por ejemplo) para poder utilizarlo en cualquier momento en el que su nivel de azúcar esté bajo.
Hable con su médico si sufre frecuentemente niveles altos o bajos de azúcar en la sangre. Quizás se deban realizar cambios en la medicación.
2. Presión Sanguínea
A través de la medición de la presión sanguínea se calcula la fuerza de la sangre mientras ejerce presión contra las paredes internas de los vasos sanguíneos (arterias).
La presión sanguínea se escribe con 2 dígitos:
• La presión sanguínea sistólica (número superior) es la fuerza registrada cuando el corazón bombea.
• La presión sanguínea diastólica (número inferior) es la fuerza registrada entre los bombeos del corazón.
• Es posible que la presión sanguínea alta (hipertensión) no manifieste síntomas, pero a medida que pasa el tiempo, daña el corazón, otros órganos y los vasos sanguíneos.
• La presión sanguínea alta es peligrosa debido a que hace que el corazón deba esforzarse demasiado y contribuye al endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis).
• La presión sanguínea alta incrementa el riesgo de padecer afecciones cardiacas y apoplejías, que son las principales causas de muerte en Estados Unidos.
• La presión sanguínea alta puede ocasionar otras enfermedades, tales como insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedades renales y ceguera.
• Revise regularmente su presión sanguínea y conozca su nivel de presión sanguínea objetivo.
De acuerdo a las pautas recomendadas el 2006 por la ADA, el objetivo de presión sanguínea para pacientes adecuados con diabetes es inferior a 130/80 mmHg.
3. Colesterol
Su organismo necesita que el colesterol (un tipo de grasa) cumpla su función adecuadamente. El colesterol ayuda a que su organismo digiera alimentos, produzca hormonas y forme células nuevas. Sin embargo, y al igual que con muchos aspectos en la vida, todos los excesos resultan perjudiciales a medida que pasa el tiempo.
El colesterol LDL (malo) puede dañar las arterias. Si tiene diabetes tipo 2, el colesterol LDL suele ser más pequeño y más denso de lo normal. Puede resultar especialmente peligroso para las paredes arteriales y no puede corregirse por completo a través del control de azúcar en la sangre.
El colesterol HDL (bueno) trabaja para eliminar el colesterol LDL de la sangre y ayuda a mantener la salud de las arterias. Si tiene diabetes tipo 2, los niveles de colesterol HDL suelen ser más bajos de lo normal. Esto significa que se eliminará menos colesterol LDL de la sangre, lo cual incrementa el riesgo de daño arterial.
Los triglicéridos son otro tipo de grasa que se encuentra en la sangre. La diabetes tipo 2 puede provocar niveles de triglicéridos elevados. Esto contribuye a la peligrosa formación de depósitos de colesterol y otros materiaels (placas).
De acuerdo a las pautas recomendadas en 2006 por la ADA, los objetivos para pacientes adecuados con diabetes son:
• Colesterol HDL superior a 40 mg/dL para los hombres
• Colesterol HDL superior a 50 mg/dL para las mujeres
• Colesterol LDL inferior a 100 mg/dL
• Triglicéridos inferiores a 150 mg/dL
4. Dieta: planificación para una alimentación saludable
Pensar en una dieta puede ser abrumador. Sin embargo, una dieta no sólo consiste en consumir una menor cantidad de los alimentos que tanto nos gustan o en perder peso - también consiste en realizar simples modificaciones a nuestro estilo de vida que podamos disfrutar y mantener. Puede sorprenderle el hecho de poder seguir disfrutando de algunos alimentos que consume actualmente.
La ADA ofrece las siguientes recomendaciones para cada grupo de alimentos: Panes, granos y otros almidones
Los alimentos de este grupo contienen en su mayoría carbohidratos. Elija entre 6 y 11 porciones diarias.
Las verduras
Las verduras tienen poco contenido graso y muchas vitaminas, minerales y fibras. Elija entre 3 y 5 porciones diarias.
Frutas
Las frutas contienen carbohidratos y muchas vitaminas, minerales y fibras. Elija entre 2 y 4 porciones diarias.
Lácteos
Los productos lácteos contienen muchas proteínas, calcio y vitaminas. Elija productos lácteos descremados o parcialmente descremados. Elija entre 2 y 3 porciones diarias.
Carnes, sustitutos de la carne y otras proteínas
Las proteínas contienen grandes cantidades de vitaminas y minerales. Elija entre 4 y 6 onzas diarias repartidas entre las distintas comidas.
Grasas, aceites y dulces
Intente que las porciones sean pequeñas.
Para obtener más información, visite www.diabetes.org y consulte las recetas de cocina saludable en www.msd.com.pe
Debería hablar de sus necesidades dietarias específicas con su médico.
El consumo de una gran variedad de alimentos de los diferentes grupos básicos, según las indicaciones de su médico, puede ayudarlo a controlar su diabetes.
También recuerde que no tiene por qué aceptar el aumento de peso (un efecto secundario que producen algunos medicamentos para la diabetes) como parte del proceso de control de la diabetes. Hable con el grupo de atención médica que lo atiende acerca de los factores que podrían afectar a su peso, como sus medicamentos, los alimentos que consume y su programa de ejercicios.

5. Ejercicio: elección de su actividad
El ejercicio regular es importante para todos, pero lo es aún más si sufre de diabetes. El ejercicio regular lo ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre y a incrementar los niveles de colesterol HDL (bueno). También quema las calorías y las grasas sobrantes, lo que le permite lograr un peso óptimo.
Sin embargo, hacer ejercicio no significa necesariamente estar horas en el gimnasio o correr millas y millas. Significa que puede realizar muchos tipos de actividad física. ¡Elija una actividad que realmente disfrute o intente realizar algo nuevo!
Estas actividades pueden ser:
• Caminatas en su vecindario.
• Usar las escaleras en vez del ascensor.
• Cortar el césped.
• Trabajar en el jardín y desyerbar
• Estacionar el automóvil un poco más lejos del lugar al cual va y caminar un poco más.
• Bailar.
• Jugar boliche.
• Aspirar.
• Nadar un poco.
• Lavar el automóvil.
• Ir a trabajar en bicicleta.
Haga un poco de actividad física todos los días. Si no ha realizado mucha actividad física últimamente, hable con su médico antes de comenzar y comience lentamente.
Comience con 5 ó 10 minutos y luego incremente un poco más de tiempo o realice ejercicio durante 10 minutos 3 veces al día.
Es importante que junto con su médico elaboren un programa de ejercicio que sea adecuado para usted.
aproveche al máximo las visitas
Debido a que la diabetes es complicada y afecta a distintos aspectos de su vida, su médico puede sugerirle que un equipo de atención médica, bajo su dirección, se encargue de su tratamiento. Dependiendo de sus problemas de salud específicos, este equipo puede estar formado por diferentes especialistas así como también de un dietista y un educador en diabetes.
Aproveche al máximo cada visita con su médico. Venga preparado con su registro diario de los niveles de azúcar en la sangre y revise las lecturas con su médico. Escriba con anticipación las dudas que le surjan: preguntas específicas sobre la enfermedad, lo que puede hacer para controlarla y los desafíos que se le presentarán.
Durante las visitas, hable con el equipo acerca de sus objetivos y de los
diferentes aspectos de la diabetes.
1 Pruebas de A1C y monitoreo de azúcar en la sangre
2 Presión sanguínea
3 Colesterol
4 Dieta
5 Ejercicio
• Otros aspectos a considerar en sus visitas:
• Revise la frecuencia con la que sus niveles de azúcar en la sangre han sido superiores o inferiores a lo que deben ser.
• Coméntele a su médico si ha estado tomando los medicamentos adecuadamente y si están funcionando como debe ser.
• Pídale consejos acerca de una alimentación saludable.
• Pregúntele cómo llevar una vida más activa.
• Háblele sobre sus sentimientos y desafíos.
• Pregúntele acerca de las vacunas.
• Pregúntele cómo puede aprender más sobre la diabetes.
Vivir con diabetes puede ser un desafío diario y por momentos emocionalmente difícil. Pregúntele a su médico como puede controlar el estrés. Si se siente triste o no puede resolver sus problemas, pregúntele cómo obtener ayuda.



