SECCION 24 >
ACCIDENTES Y LESIONES
CAPITULO 280
Trastornos producidos por el calor
El cuerpo suele ser capaz de mantener su temperatura
dentro de un estrecho margen, ya sea en un clima templado o frío,
mediante la sudación, con cambios en la respiración, tiritando
y variando el flujo de sangre que llega a la piel y a los órganos
internos. Sin embargo, una exposición excesiva a altas temperaturas
puede producir trastornos como agotamiento por calor, golpe de calor
y calambres.
El riesgo de sufrir uno de estos trastornos producidos
por el calor aumenta con la humedad elevada, que disminuye el efecto
refrescante de la sudación, y con el ejercicio físico
prolongado y agotador, que incrementa la cantidad de calor que producen
los músculos. Los ancianos, las personas muy obesas y los alcohólicos
crónicos son especialmente susceptibles a los trastornos del
calor, al igual que los que ingieren ciertos medicamentos como antihistamínicos,
fármacos antipsicóticos, alcohol y cocaína.
La mejor forma de evitar enfermedades relacionadas
con el calor es usando el sentido común. Por ejemplo, debería
evitarse realizar ejercicios físicos extenuantes en un ambiente
muy caluroso o en un espacio poco ventilado, y habría que usar
una vestimenta apropiada. Los líquidos y las sales perdidas con
el sudor pueden reponerse consumiendo alimentos y bebidas ligeramente
salados, como zumo de tomate salado o sopa fría. Muchas de las
bebidas que se pueden comprar en la actualidad, contienen una cantidad
adicional de sal. Cuando no es posible evitar el entrenamiento físico
en un entorno caluroso, es importante beber mucho líquido y enfriar
la piel humedeciéndola con agua fría.
Postración causada por el calor
La postración causada por el calor es un
proceso debido a una exposición al calor durante varias horas,
en el cual la pérdida excesiva de líquidos provocada por
la sudación produce fatiga, baja presión arterial y, a
veces, un colapso.
La exposición a altas temperaturas puede
causar pérdida de líquidos a través de la sudación,
particularmente durante la actividad física o el ejercicio. Junto
con los líquidos, se pierden sales (electrólitos), lo
cual altera la circulación y el funcionamiento del cerebro. Como
resultado, se puede producir postración. La postración
causada por el calor parece una situación grave pero, en realidad,
rara vez lo es.
Síntomas y diagnóstico
Los principales síntomas son incremento de
la fatiga, debilidad, ansiedad y sudoración excesiva. La persona
puede sentir que se desmaya estando de pie porque la sangre se acumula
(se almacena) en los vasos sanguíneos de las piernas, que se
dilatan con el calor. El latido cardíaco (ritmo) se vuelve más
lento y débil, la piel se enfría, palidece y toma un aspecto
húmedo y viscoso y el afectado siente confusión. La pérdida
de líquidos reduce el volumen de sangre, hace descender la presión
arterial, y puede producir un colapso o desmayo. Generalmente, la postración
causada por el calor se diagnostica basándose en los síntomas.
Tratamiento
El principal tratamiento consiste en reponer los
líquidos y sales (rehidratación). En casi todos los casos
lo que se necesita es tumbarse completamente o recostarse con la cabeza
más baja que el resto del cuerpo, así como tomar bebidas
frías y ligeramente saladas durante algunos minutos. Algunas
veces, los líquidos se administran por vía intravenosa.
También ayuda el hecho de trasladarse a un ambiente más
fresco. Después de la rehidratación, la persona suele
recuperarse por completo. Si la presión arterial sigue baja y
el pulso continúa siendo lento durante más de una hora
a pesar de este tratamiento, debería pensarse que la causa puede
ser otra enfermedad.
Golpe de calor
El golpe de calor es una enfermedad que puede poner
en peligro la vida, que deriva de una prolongada exposición al
calor, y en la cual una persona no puede sudar lo suficiente como para
hacer descender su temperatura corporal.
Esta enfermedad suele desarrollarse rápidamente
y requiere un tratamiento intensivo e inmediato. Si una persona está
deshidratada y no puede sudar lo suficiente para enfriar su cuerpo,
la temperatura corporal puede alcanzar niveles peligrosamente altos
y provocar un golpe de calor. Ciertas enfermedades, como la esclerodermia
y la fibrosis quística, disminuyen la capacidad de sudación
y, en consecuencia, aumentan el riesgo de que se produzca un golpe de
calor.
Síntomas y diagnóstico
El golpe de calor puede desarrollarse rápidamente
y no siempre está precedido por signos alarmantes como dolor
de cabeza, vértigo (una sensación de girar) o fatiga.
La sudación suele disminuir, aunque no siempre. La piel se encuentra
caliente, enrojecida y generalmente seca. El ritmo cardíaco se
acelera y, rápidamente, puede alcanzar las 160 o 180 pulsa-ciones
por minuto, en contraposición con el índice normal de
60 a 100 pulsaciones por minuto. El ritmo respiratorio se acelera, pero
la presión arterial rara vez varía. La temperatura corporal,
que debería tomarse en el recto, asciende rápidamente
a 40 o 41 ºC, provocando una sensación de fuego interno.
La persona puede sentirse desorientada y confundida, perder rápidamente
la consciencia o tener convulsiones.
El golpe de calor puede causar trastornos permanentes
o la muerte si no se trata de inmediato. Una temperatura de 41 ºC
es muy grave, y una temperatura de sólo un grado más suele
ser mortal. Rápidamente podría producirse una lesión
permanente en los órganos internos, como el cerebro, llegando
a sobrevenir a menudo la muerte. Los ancianos y quienes sufren una enfermedad
debilitadora, incluyendo los alcohólicos, tienden a ser los más
perjudicados. Por lo general, el diagnóstico de golpe de calor
se basa en los síntomas.
Tratamiento
El golpe de calor es una urgencia e inmediatamente
deberían tomarse medidas para salvar la vida del paciente. Si
no es posible trasladar a la víctima rápidamente a un
hospital, habría que envolverla en sábanas o prendas mojadas,
sumergirla en un lago, un arroyo o una bañera de agua fría,
e incluso enfriarla con hielo mientras se espera el traslado. Una vez
en el hospital, se controla la temperatura corporal constantemente para
evitar un enfriamiento excesivo. Es posible que el paciente necesite
recibir medicamentos por vía intravenosa para controlar las convulsiones.
Tras un golpe de calor grave, se recomienda guardar reposo en cama durante
varios días. La temperatura corporal puede sufrir oscilaciones
durante semanas.
Calambres producidos por el calor
Estos calambres son graves espasmos musculares que
se producen tras sudar excesivamente al realizar una intensa actividad
física en condiciones de calor extremo.
Dichos calambres se producen por una excesiva pérdida
de líquidos y sales (electrólitos) como sodio, potasio
y magnesio, derivada de una intensa sudación, tal como ocurre
durante la práctica de una actividad física extenuante.
Los calambres producidos por el calor son muy comunes entre los trabajadores
manuales como el personal de salas de máquinas, los trabajadores
del acero y los mineros. El exceso de abrigo, como las prendas que llevan
los alpinistas o los esquiadores, puede ocultar una gran sudación.
Este tipo de calambres suele iniciarse de improviso
en las manos, las pantorrillas o los pies; suelen ser dolorosos e impiden
el movimiento. Los músculos se endurecen, se tensan y resulta
difícil relajarlos. Los calambres producidos por el calor pueden
evitarse o bien tratarse consumiendo bebidas o alimentos que contengan
sal. En raras ocasiones la persona afectada debe recibir líquidos
y sales por vía intravenosa. Los comprimidos de sal pueden ayudar
a evitarlos pero, por lo general, causan malestar en el estómago.
Hay que tener en cuenta que, si se consume un exceso de sal, puede producirse
una retención de líquidos (edema).